El GRAFENO
El grafeno es una forma alotrópica del carbono, es decir, una forma en la que se presenta el carbono. Otras formas alotrópicas del carbono son el grafito o el diamante. Es una sustancia cuya importancia en tecnología es cada vez mayor por lo que me parece interesante comentar algo sobre sus propiedades y aplicaciones.
Está formado por anillos hexagonales de átomos de carbono, uno de los elementos más importantes y abundantes en la naturaleza. Es sabido que el carbono es esencial para la vida tal y como la conocemos y es también el componente de muchos minerales y de muchos combustibles (petróleo, carbón, gases como el butano y el propano, etc.).
Propiedades del grafeno:
- Alta conductividad térmica.
- Alta conductividad eléctrica.
- Alta elasticidad (deformable).
- Alta dureza (resistencia a ser rayado).
- Alta resistencia. El grafeno es aproximadamente 200 veces más resistente que el acero, similar a la resistencia del diamante, pero es muchísimo más ligero.
- Es más flexible que la fibra de carbono pero igual de ligero.
- La radiación ionizante no le afecta.
- Presenta un bajo efecto Joule (calentamiento al conducir electrones).
- Para una misma tarea el grafeno consume menos electricidad que el silicio.
- Es capaz de generar electricidad por exposición a la luz solar.
- El grafeno es un material prácticamente transparente.
- Es muy denso y no deja pasar al helio en forma gaseosa, sin embargo si deja pasar al agua, la cual, encerrada en un recipiente de grafeno, muestra una velocidad de evaporación similar a la que muestra en un recipiente abierto.
- Otras características aún en discusión son la capacidad de auto enfriamiento descrita por investigadores de la Universidad de Illinois o su capacidad de auto-reparación. Si una capa de grafeno pierde algunos átomos de carbono por cualquier motivo, los átomos cercanos al hueco dejado se acercan y cierran dicho hueco, esta capacidad de auto-reparación podría aumentar la longevidad de los materiales fabricados con grafeno, aunque de forma limitada.
Algunos de sus usos:
Etiquetas de seguridad: La primera, y posiblemente la primera aplicación práctica y real del grafeno, fue en etiquetas de seguridad. ¿Sabéis esas etiquetas de colores iridiscentes que llevaban pegadas, por ejemplo, muchas prendas de vestir? ¡Seguro que las habréis visto muchas veces y no sabíais que tenían grafeno! Gracias al grafeno, cuentan con un circuito impreso que realiza la función de alarma y suena si se manipula, o se sale del local sin desconexión segura. Estas etiquetas pueden arrugarse o doblarse sin dañarse y el coste es muy bajo, de céntimos por etiqueta. Estas tintas ofrecen múltiples aplicaciones para la industria, ¡los circuitos electrónicos ultra planos ofrecen infinitas posibilidades!

- Palas de pádel: Actualmente, en el sector deporte ya existen productos que incorporan grafeno en su composición. Un ejemplo de ello son las palas de pádel en donde el grafeno se puede utilizar tanto en las caras de la pala, es decir, en la superficie de impacto, o en el marco, para hacerlas más resistentes e incrementar su duración. Además, también existe la posibilidad de incluir el grafeno en la espuma que forma el cuerpo de las palas. Si os fijáis en vuestra pala veréis que en muchas lo anuncian explícitamente a modo de reclamo.

- Sensores médicos: Otra de las propiedades del grafeno es la capacidad de detectar cantidades mínimas de sustancias. El grafeno es capaz de detectar una sola molécula en un volumen más o menos grande. Estas propiedades se han desarrollado a través del óxido de grafeno y existen algunas empresas médicas que ya comercializan sus sensores con grafeno. Además de en aplicaciones médicas, estos sensores también pueden utilizarse en estudios medioambientales y de seguridad.


